Ruta del Cares


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Duración: 6,00 horas (Ida y Vuelta)
Desnivel: 215 m
Dificultad: Baja

Descripción de la ruta

Se trata sin duda de la ruta más conocida de todos Picos de Europa, o quizá de toda España.
Debido a las grandes aglomeraciones de gente que se producen en temporada alta es aconsejable realizar la ruta entre los meses de octubre a mayo.
Se inicia la ruta con una corta pero empinada subida por la izquierda del Río Cares hasta Los Collaos, punto en el que se desciende hasta encontrar la senda tallada en la roca que en este punto está junto al canal.
A partir de aquí la senda es prácticamente llana. Tras cinco kilómetros, llegamos a la majada de Culiembro, de donde parte el canal del mismo nombre que asciende hacia los puertos de Ostón.
Seguimos caminando, apreciando que aumenta la altura respecto al río, llegando después al puente de Bolín, donde cruzamos el río a gran altura, volviendo a cruzarle poco después por el puente de Los Rebecos.
Por último, recorremos una zona de túnel con ventanales excavado en la roca, en la zona más angosta del recorrido y llegamos a La presa de Caín, donde empieza a abrirse el valle e iremos viendo las casas de Caín.
Una vez en Caín, se inicia el regreso por la misma ruta.
Si en todas las rutas el tiempo es estimativo, en esta lo es aún más pues dado los paisajes de gran belleza que uno se va encontrando por el camino las paradas serán mayores que en otras rutas.

El canal del Cares

Desde 1915 a 1921 la Sociedad Electra de Viesgo llevó a cabo las obras de captación y conducción de las aguas del río Cares desde el pueblo leonés de Caín hasta la central hidroeléctrica de Poncebos, en Asturias. La dificultad del terreno y los problemas técnicos que fueron surgiendo modificaron la idea inicial de un sólo túnel entre la presa de Caín y la cámara de carga de Camarmeña, por donde discurren los 11 Km. de canal. El resultado es el canal de hoy, que con un desnivel de uno por mil tan pronto aparece en la superficie como se interna en uno de los 71 túneles barrenados a mano y construidos por los más de 500 trabajadores que empleó la obra. De la dureza de la misma son testimonio las 2 vidas que se perdieron en diferentes accidentes.

En septiembre de 1945. para solventar las dificultades de mantenimiento del canal debidas a la antigua senda, emprendieron las obras de la actual, que se prolongaron hasta junio de 1950. Para ello se realizaron diversos trabajos, como picar roca para fiar cargas de dinamita que abrieran camino, levantar muros de piedra para construir la senda e nivel. instalar rudimentarios teleféricos manuales para cruzar personas y carga de un lado a otro del río, o cortar madera para construir los puentes que salvando abismos de hasta 60 m.. obligaban a los obreros e trabajar arados con cuerdas.

Debido a sus especiales características orográficas y de sustrato, el desfiladero del Cares se ha convertido en refugio para muchas plantas ante los sucesivos cambios climáticos acaecidos a lo largo de la historia geológica de los Picos de Europa.

La fuerte pendiente y erosión continua del terreno no ofrece mucho sitio a la vegetación para anclar sus raíces.

En las paredes de la garganta podemos encontrar especies vegetales que en la actualidad son más propias de otras latitudes peninsulares.

Entre estas especies destaca la encina como la de mayor carácter mediterráneo. El efecto desecante del viento, acelerado por la garganta, y la baja retención de agua del sustrato rocoso, proporcionan unas condiciones de aridez para las que la encina está mejor adaptada que otras especies, creciendo colgada en las grietas de la pared.

Las especies vegetales adaptadas a climas secos se tipo mediterráneo desarrollan hojas duras y perennes que resisten mejor la escasez de agua.

CRISTOBAL POYATO
F O T O G R A F I A