Colas del Quiebrajano-Valdepeñas
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Distancia: 21 km
Altitud máxima: 1520 m
Altitud mínima: 760 m
Desnivel de subida: 760 m

LA RUTA

Iniciamos nuestro recorrido por el GR-7, sendero de gran recorrido, “es el gran camino del sur de Europa”. Ya desde el inicio podemos observar las famosas “piedras de ajedrez” también definidas como la “vegueta de los Frailes”. Se trata de un descenso de poco desnivel y dificultad pero en el que encontraremos zonas un poco más complicadas para caminar, puesto que la vereda discurre por multitud de “lanchas de piedra”, que en ocasiones pueden ser algo resbaladizas, sobre todo en días lluviosos.
Continuamos el descenso por la senda hasta que llegamos a una bifurcación unos metros antes de un puente que cruza el río Valdearazo, nos encaminamos por la senda de la izquierda que nos aproxima a un ensanchamiento en el río. El camino de la derecha sigue el GR y se encamina hacia la Piedra del Palo. Ese ensanchamiento no es más que las caprichosas formas que ha labrado el agua con el paso del tiempo, formando estructuras rocosas de una divina perfección, con angostos cañones que han sido declarados Monumento Natural. Al contemplar estos parajes uno se pregunta ¿cómo es posible que una zona tan espectacular esté tan cerca y apenas se conozca?.
Toda esta zona se inunda en épocas que el pantano del Quiebrajano está con un alto porcentaje de agua embalsada, pasando a ser la cola del pantano de Quiebrajano.
Desde el pantano nos dirigimos por una senda ascendente hasta una era donde se inicia un camino entre olivares, encinas y algún nogal, este camino nos conduce hasta una pista asfaltada.
Siguiendo dicha pista, llegamos a un collado o puerto (Puerto de Pitillos), lugar donde acaba el asfalto y nos encontramos una barrera y una bifurcación en el carril. Continuamos por el camino de la derecha con una prolongada pero suave subida entre frondosos pinares que nos llevará hasta el Quejigo del Carbón y el barranco de los Tejos. A medida que se gana altura, las panorámicas se van desplegando, primero sobre las quietas aguas del embalse del Quiebrajano, y enseguida, al cambiar de vertiente, sobre el barranco del río Valdearazo y los profundos cortados de la sierra de los Alcabuces, contemplándose la Piedra del Palo y las piezas de Ajedrez.
Pasamos junto aun cortijo semiabandonado rodeado de hermosos y añosos ejemplares de encinas. Tan sólo falta por superar la última subida que culminará en el puerto de Navalayegua situado a 1.520 metros de altitud. En el collado se inicia el descenso por el barranco del arroyo del Vadillo (barranco de los Tejos), que muere en el pueblo de Valdepeñas de Jaén cruzando unos parajes de inimaginable belleza.
A la entrada del pueblo nos encontramos con el Parque natural “Las Chorreras”.
Está surcado por el río Vadillo y cuenta con un recorrido de unos 1000 m. desde el nacimiento del río hasta el principio del “Paseo de Donantes de Sangre”. Es un barranco natural muy pronunciado por la erosión del río, por el que discurre una senda que recorre todo el tramo. A mitad de su trayecto se encuentra una cascada de unos 15 m. de altura (por desgracia ahora sin agua). Goza de una vegetación autóctona en la que abundan las zarzas, hiedras, fresnos, higueras bravías, ortigas y demás plantas de rivera, que dan al visitante la impresión de que está recorriendo un bosque de galería. Agua y vegetación dan lugar a un entorno de naturaleza exuberante.

F O T O G R A F I A
CRISTOBAL POYATO

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