PIRINEOS FRANCESES

La evolución que han experimentado los distintos pueblos y valles hacia las exigencias de la vida moderna y del nuevo “turismo activo”, ha permitido a sus habitantes desarrollar nuevas alternativas para trabajar en la comarca, y así evitar la emigración que, en otros lugares, sufre la población rural.
En la actualidad, el turismo es, sin duda, el motor económico que mueve la mayor parte de las regiones pirenaicas francesas donde son numerosos los hoteles, campings, restaurantes, alojamientos rurales, estaciones de esquí y termales, empresas de aventura etc.... Del termalismo, nuestros vecinos franceses, han sabido hacer un arte de vivir, de la gastronomía típica, un orgullo que se debe compartir.

Sin embargo, este giro económico hacia el turismo se ha sabido hacer preservando tanto el patrimonio natural como el cultural, conscientes de que éste es su mayor tesoro.
Los bellos espacios naturales con los que cuenta el Pirineo Francés son un regalo para los amantes de la montaña, la flora, la fauna y el deporte puesto que son muchas las actividades que en ellos se pueden realizar y muchos los rincones por descubrir.
La importancia de muchos de los ecosistemas existentes en esta vertiente francesa de los Pirineos, ha obligado a su protección formal para preservarlos de la influencia del hombre, con el fin de que las generaciones venideras puedan disfrutar de ellos en el futuro.
Lugares como el Valle d’Ossau, Neouvielle o Mont Valier han sido declarados Reservas Naturales.

La reserva natural más importante es el Parque Nacional de los Pirineos, adosado a la frontera franco-española y al Parque Nacional aragonés de Ordesa. Se extiende sobre 48000 has. a caballo entre la Bigorre (Hautes Pyrénées) y el Béarn.
Desde el macizo de Néouvielle hasta la reserva del Pic d’Ossau, una única línea de actuación guió la declaración de Parque Nacional en el año 1967: protección y promoción.
Especies animales como el oso, la marta, el jabalí o el zorro y vegetales como hayas, abetos, lírios o azucenas, son sólo algunos ejemplos de la riqueza faunística y vegetal que este Parque Nacional alberga.

A lo largo y ancho de los Pirineos el amante de la montaña puede elegir entre un amplio abanico de actividades a realizar al aire libre: senderismo, escalada, BTT, rafting, kayak, paseos a caballo, parapente etc... Sin duda, la mejor forma de disfrutar de la naturaleza: combinar la aventura con el deporte, el descanso con la acción.

En cuanto al aspecto cultural, los Pirineos conservan numerosos restos monumentales que se han podido conservar como fieles testimonios del paso de diferentes culturas: restos prehistóricos, iglesias, palacios, castillos y, simplemente, pintorescas casas y calles pirenaicas, salpican toda la geografía francesa.
Pueblos que permanecen todavía arraigados a tradiciones y costumbres como los deportes vascos, en la parte atlántica del Pirineo francés, las distintas celebraciones del carnaval cargadas de un carácter mitológico, la celebración de la Semana Santa, la devoción a la virgen de Lourdes o los bailes tradicionales como las sardanas en el Pirineo Oriental, son sólo algunos ejemplos.

Por otra parte, la mesa pirenáica francesa, inspirada en la robusta cocina del sur-oeste se enriquece con recetas gustosas y productos derivados de la caza: cordero acompañado de habichuelas, jabalí, perdiz, palomas y otras aves, carnes magras o adobadas...
Siempre, la comida se debe comenzar con la “garbure”, solido potaje de legumbres de temporada enriquecido con tocino, con muslos adobados o con un caparazón de ave. Estos platos revelan sin duda la necesidad de degustarlos acompañados de un vino con cuerpo.

Con todos estos atractivos, el Pirineo Francés se ha convertido hoy, en uno de los destinos más elegidos por los amantes de la montaña que desean descansar en lugares confortables situados en parajes idílicos y, a la vez, disfrutar de la naturaleza en su estado más puro.

 

Pyrénées Atlantiques
Situada en el Sur-Oeste de Francia, la comarca de los Pirineos Atlánticos, ofrece una fisonomía de grandes contrastes: la sierra de los Pirineos se extiende desde el este larga y profunda hasta el océano. La zona de transición entre el mar y la montaña presenta una geografía accidentada con bosques, cañones, gorgas y grandes extensiones de campos de maiz. Finalmente el océano confoma un litoral irregular salpicado de pequeñas playas.

Los Pirineos Atlánticos franceses, encierran en sus distintos valles, una belleza salvaje a lo que se une su estratégica situación entre el mar y la montaña que proporciona a esta comarca un atractivo más para los miles de visitantes que se acercan a ella cada año.

Aquí la fuerza de las culturas, las lenguas y las tradiciones ofrecen a los visitantes el reencuentro con un patrimonio vivo, único y auténtico.
También las sensaciones fuertes tienen una cita en los Pirineos Atlánticos: surf, rafting, descenso de cañones y esquí son algunos de los muchos deportes que aquí se pueden practicar además del senderismo, la escalada, el golf...

A los pies de los monte de l’Urtsuia(678 m) y de Baigurra(897 m) y a caballo sobre las dos provincias vascas de Labourd y de la Basse Navarre, el País de Hasparren está formado por 10 localidades de las cuales Hasparren se encuentra a tan sólo 46 kms de Mauleón y a 52 kms de Saint-Jean-Pied-de-Port. Estas pequeñas villas conservan vestigios de la identidad vasca , un mosaico rico de pequeñas diferencias culturales que permiten al visitante acercarse más a la forma de vida de sus habitantes, que no dudan en recibir al viajero de forma calurosa y hospitalaria.

En esta zona destacan lugares como las célebres grutas internacionalmente conocidas de Otsozelaia y de Isturitz formadas por el río Arbéroue, el palacio de Sant Martí de Arbéroue , sus numerosas casas de estilo medieval, iglesias románicas como la de Hélette o castillos como el de Garroa.

Les Pays de Hasparren presentan numerosas posibilidades para los amantes de la naturaleza que podrán recorrer los numerosos senderos que atraviesan la comarca, disfrutar de la pesca en sus ríos donde no faltan las truchas o de otros deportes más atrevidos como el parapente que se practica en los altos de Hélette.

A 32 kms al oeste de Mauleon por el Col d’Osquich, se sitúa Saint Jean Pied de Port capital histórica de la provincia vasca de Basse Navarra. Lejos de un pasado histórico tumultuoso esta región interior del País Vasco Francés es una de la más admiradas. Lugares como Saint-Etienne de Baïgorry en el valle des Aldudes también llamada “la Perla verde de los Pirineos Vascos” ofrece unas hermosas panorámicas del valle.

Numerosos son también los vestigios de un pasado histórico que todavía conserva esta comarca como la Colegiata Roncevaux, le Château de Etxauz o la Iglesia y el Puente románico de Saint Etienne de Baïgorry entre otros muchos.
Lugar de tradición deportiva, podrás iniciarte en juegos tradicionales como la pelota vasca o bien practicar deportes tan actuales como el kayak, el hidrospeed o el rafting. También dispones de numerosos recorridos señalizados para recorrer andando, en plena naturaleza, sus magníficos parajes.

Entre la provincia vasca de Soule y el valle de Aspe, el Valle de Baretous se abre sobre las localidades de Féas, Ance y Aratmis. A diferencia de los otros valles béarnaises el valle de Barétous presenta un relieve más dulce y unos parajes más verdes, similares a los de su vecino Haute Soule. Además del aspecto geográfico, el valle de Barétous y la Soule comparten también las tradiciones. Cada año se conmemora en el Col de la Pierre St Martin, la junta de Roncal, el tratado más antiguo de Europa que ponía fin a la guerra entre Barétounais y Roncaleses. También los famosos mosqueteros Roy, Aramis y Porthos son originarios del Valle de Barétous.
La economía del Valle de Barétous, en la actualidad, se basa en el turismo ya que posee , además de múltiples atractivos naturales, tres magníficas estaciones de esquí: la estación de La Pierre St. Martin para la práctica de esquí alpino y dos estaciones de esquí de fondo Issarbe y le Braca.
Otros muchos deportes de montaña son los que se pueden practicar en esta zona como senderismo, BTT, espeleología, escalada...

Obligada es también la visita que debemos realizar a Oloron-Sainte Marie , capital del Haute Béarn y centro neurálgico de tres valles: el de Barétous, el de Aspe y el de Ossau. Esta ciudad ofrece al visitante las ventajas de una ciudad dinámica con numerosas actividades culturales y deportivas y su privilegiada situación geográfica en pleno Pirineo.
El Valle de Aspe ofrece al visitante un magnífico escenario natural y protegido ya que se sitúa en la parte occidental del Parque Nacional de los Pirineos. En este espacio las flores más escasas y los animales más protegidos conviven en perfecta armonía con el medio ambiente.
Pequeños pueblos como Accous o Lescun conservan la estructura típica de las poblaciones de montaña y se encuentran situadas en parajes naturales idílicos .
El Valle de Aspe es una invitación permanente a la evasión: esquí de fondo en el Somport, rafting, kayak, parapente, paseos ecuestres, rutas al Circo de Lescun, ascensiones a los picos de Ainie, les Aiguillles d’Ansabére o la tabla de los Tres Reyes etc... No puede dejar de visitarse “la vida del oso en el Valle de Aspe”, una exposición presentada por la casa del Parque Nacional de los Pirineos en Etsaut que sirve para familiarizarse con la forma de vida del oso pardo.

Saint Jean Pied de Port
Gorges de Kakoueta
Garganta de Holtzarte
CRISTOBAL POYATO
F O T O G R A F I A

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